¿Qué es Comenzar Con Un Fin En Mente?

¿Qué es Comenzar Con Un Fin En Mente?

Ya en posts anteriores he hablado de Stephen Covey y de los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva; pues en esta oportunidad y refiriéndome al 2do Hábito de “Comenzar con Un Fin en Mente” haremos algunas consideraciones muy importantes: Qué significa en la consideración del autor empezar con un fin en mente? pues,  significa comenzar con una clara comprensión de su destino. Significa saber adonde se está yendo, de modo que se pueda comprender mejor dónde se está y dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta.

Resulta increíblemente fácil caer en la trampa de la actividad, en el ajetreo de la vida, trabajar cada vez más para trepar por la escale­ra del éxito, y descubrir finalmente que está apoyada en la pared equivocada. Es posible estar atareado —muy atareado— sin ser muy efectivo.

A menudo las personas se encuentran logrando victorias vacías, éxitos conseguidos a expensas de cosas que súbitamente se com­prende que son mucho más valiosas. Personas pertenecientes a todos los trabajos (médicos, académicos, actores, políticos, ejecutivos, atletas y fontaneros) a menudo luchan por lograr ingresos más altos, más reconocimiento o un cierto grado de competencia profesional, sólo para descubrir que su ansiedad por alcanzar la meta les ha pri­vado de cosas que realmente importan y que ya han quedado fuera de sus posibilidades.

Cuán distintas son nuestras vidas cuando sabemos qué es lo ver­daderamente importante para nosotros, y, manteniendo ese cuadro en mente, actuamos cada día para ser y hacer lo que en realidad nos in­teresa. Si la escalera no está apoyada en la pared correcta, cada paso que demos no hará más que acercarnos antes al lugar erróneo. Pode­mos estar muy atareados, podemos ser muy eficientes, pero sólo se­remos también verdaderamente efectivos cuando empecemos con un fin en mente.

Cuando uno empieza con un fin en mente, alcanza una perspecti­va distinta. Al morir un amigo común, un hombre le preguntó a otro: «¿Cuánto dejó?». La respuesta fue: «¡Lo dejó todo!».

 

Todas las cosas se crean dos veces

 

El hábito de «empezar con un fin en mente» se basa en el princi­pio de que todas las cosas se crean dos veces. Siempre hay primero una creación mental y luego una creación física.

Pensemos, por ejemplo, en la construcción de un hogar. Uno lo «crea» con todos sus detalles incluso antes de clavar el primer clavo. Trata de tener una imagen clara del tipo de hogar que quiere. Si uno quiere un hogar centrado en la familia, prevé un lugar adecuado para reuniones familiares. Piensa en puertas corredizas y en un jardín para que los chicos jueguen al aire libre. Trabaja con ideas. Se traba­ja con la mente hasta llegar a una imagen clara de lo que uno quiere construir.

Después se traza el plano y se elabora el proyecto de construc­ción. Todo esto antes de trabajar sobre el terreno. En caso contrario, ya en la segunda creación, la creación física, habrá que realizar cam­bios costosos que pueden duplicar el presupuesto original.

La regla del carpintero es «medir dos veces antes de cortar una». Hay que estar seguro de que el plano, la primera creación, sea real­mente lo que uno quiere, que se ha pensado en todo. Después se le­vanta la casa con ladrillos y cemento. Cotidianamente uno va a la obra y despliega el plano para decidir el trabajo del día. Se empieza con un fin en mente.

Consideremos otro ejemplo, el de una empresa. Si queremos te­ner éxito, también en este caso corresponde definir con claridad lo que se está tratando de lograr. Uno piensa cuidadosamente en el pro­ducto o servicio que quiere proveer, fijándose un objetivo en el mer­cado y después organiza todos los elementos (financieros, de inves­tigación y desarrollo, las operaciones, las transacciones, el personal, los medios físicos, etc.) para dar en el blanco. El grado con que uno empiece con un fin en mente determina a menudo si se puede o no crear una empresa de éxito. La mayor parte de los fracasos empresariales comienzan en la primera creación, con problemas tales como la subcapitalización, una mala comprensión del mercado o la falta de un plan.

Lo mismo vale con respecto a la paternidad. Si uno quiere educar hijos responsables, autodisciplinados, debe tener claramente presen­te ese fin cuando interactúa con ellos día tras día. No debe compor­tarse con los niños de un modo que pueda minar su autodisciplina o autoestima.

En grados diversos, las personas aplican este principio en mu­chas áreas de la vida. Antes de emprender un viaje, fijamos nuestro destino y planificamos la mejor ruta. Antes de hacer un jardín, lo dis­tribuimos mentalmente, o tal vez en un papel. Se escriben los discur­sos antes de pronunciarlos; se diseña la ropa antes de enhebrar la aguja.

 

“Lo que está delante de nosotros y lo que está de­trás es poco importante  comparado con lo que reside en nuestro interior.

(Oliver Wendell Holmes)

 

Espero que estas consideraciones te hayan sido útiles y les saques provecho.

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Eduardo Nieto

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2 Responses to “¿Qué es Comenzar Con Un Fin En Mente?”

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  1. Eleonore says:

    Si en un negocio no se debe hacer las cosas sin pensar. ES como cuando una barco navega va hacia un objetivo y se dirige con un plan de trabajo. Debemos planificar nuestro tiempo con nuestras actividades diarias. Trabajar una hora, no más para despejar la mente. HAcer otras cosas y volver a trabajar. Hay que darse tiempo también para uno mismo

    [Reply]

  2. Hola Eduardo
    Excelente artículo. A mi me gusta mucho la metafísica y hay una frase que dice “El universo se creó primero en la mente” y eso cierto y tú nos los haces ver con este artículo, primero lo creamos en la mente y luego lo hacemos realidad.

    Un fuerte abrazo y muchos éxitos
    César

    [Reply]

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