La Gallina de los Huevos de Oro y el Paradigma de la Efectividad

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La Gallina de los Huevos de Oro y el Paradigma de la Efectividad


No creo que haya ejemplo más certero que éste (el de la Fábula de la Gallina de los Huevos de Oro) para demostrarnos que el paradigma de la efectividad siempre está en armonía con una ley natural y con el principio  que Stephen Covey nos denomina como equilibrio: P/CP; donde “P” es Producción y “CP” es Capacidad de Producción. Ese pues, es un principio con el que muchas personas chocan a la hora de creerse o sentirse efectivos.

Este principio puede comprenderse fácil­mente recordando la fábula de Esopo acerca de la gallina de los hue­vos de oro.

Esopo cuenta que un pobre granjero descubrió un día que su ga­llina había puesto un reluciente huevo de oro. Primero pensó que debía tratarse de algún tipo de fraude. Pero cuando iba a deshacerse del huevo, lo pensó por segunda vez, y se lo llevó para comprobar su valor.

¡El huevo era de oro puro! El granjero no podía creer en su bue­na suerte. Más incrédulo aún se sintió al repetirse la experiencia. Día tras día, se despertaba y corría hacia su gallina para encontrar otro huevo de oro. Llegó a ser fabulosamente rico; todo parecía demasia­do bonito como para que fuera cierto.

Pero, junto con su creciente riqueza llegaron la impaciencia y la codicia. Incapaz de esperar día tras día los huevos de oro, el granje­ro decidió matar a la gallina para obtenerlos todos de una vez. Pero al abrir el ave, la encontró vacía. Allí no había huevos de oro, y ya no habría modo de conseguir ninguno más. El granjero había matado a la gallina que los producía.

En esa fábula hay una ley natural, un principio: la de­finición básica de la efectividad. La mayoría de las personas ven la efectividad desde el paradigma de los huevos de oro: cuanto más se produce, cuanto más se hace, más efectivo se es. Pero, como mues­tra el relato, la verdadera efectividad está en función de dos cosas: lo que se produce (los huevos de oro) y los medios o bienes de produc­ción y la capacidad para producir (la gallina).

Si uno adopta un modelo de vida centrado en los huevos de oro y se olvida de la gallina, pronto se encontrará sin los medios que pro­ducen los huevos. Por otra parte, si uno se limita a cuidar de la galli­na sin recoger los huevos de oro, pronto se encontrará sin dinero para alimentarse a sí mismo o alimentar al ave.

La efectividad reside en el equilibrio, en lo que se denomina el equilibrio P/CP. «P» es la producción de los resultados deseados, los huevos de oro. «CP» es la capacidad de producción, la aptitud o el medio que produce los huevos de oro.

Tres tipos de bienes

Básicamente, nos dice Covey en su Libro los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, “hay tres tipos de bienes: los físicos, los económicos y los humanos. Considerémoslos uno a uno.

Hace algunos años, compré un bien físico: una cortadora de cés­ped eléctrica. La usé repetidamente sin la menor preocupación por su mantenimiento. La cortadora trabajó bien durante dos estaciones, pero después empezó a fallar. Cuando traté de repararla, limpiándola, poniéndole aceite y afilándola, descubrí que el motor había perdido más de la mitad de su fuerza original. Era esencialmente inservible.

Si yo hubiera invertido en CP (en la preservación y el manteni­miento del bien) todavía estaría disfrutando de su P (el césped corta­do). En cambio, tuve que gastar más tiempo y dinero comprando otra cortadora que el que habría gastado de haber cuidado la primera. Simplemente no me comporté de un modo efectivo.

En nuestra búsqueda de resultados o beneficios rápidos, a menu­do provocamos el deterioro de un bien físico apreciado (un coche, un ordenador, una lavadora o un secador, o incluso nuestro cuerpo). Mantener el equilibrio entre P y CP determina una diferencia enorme en el empleo efectivo de los bienes físicos.

También influye poderosamente en el resultado del empleo de los bienes económicos. ¿Con cuánta frecuencia las personas confun­den capital con interés? ¿Ha tomado el lector dinero de su capital Para elevar su nivel de vida, para conseguir más huevos de oro? Un capital que mengua tiene una capacidad decreciente para producir in­tereses o ingresos. Y un capital menguante llega a ser tan pequeño que incluso deja de satisfacer las necesidades básicas.

Nuestro bien económico más importante es nuestra capacidad Para ganar dinero. Si no invertimos continuamente para mejorar nuestra CP, limitamos severamente nuestras opciones. Quedamos blo­queados en la situación presente, temerosos de la opinión que nues­tra empresa o nuestro jefe tenga de nosotros, económicamente de­pendientes y a la defensiva. Tampoco esto es efectivo.

En el área humana, el equilibrio P/CP es igualmente fundamen­tal, pero incluso más importante, porque son las personas las que controlan los bienes físicos y los económicos.

Cuando una pareja de casados está más preocupada por conse­guir huevos de oro (los beneficios) que por preservar la relación que los hace posibles, suelen volverse insensibles y desconsiderados, descuidando las pequeñas amabilidades y cortesías tan importantes para una relación profunda. Empiezan a usar técnicas de control para manipularse mutuamente, para centrarse en sus propias necesidades, para justificar sus respectivas posiciones y encontrar pruebas de que el otro está equivocado. El amor, la plenitud, la delicadeza y la es­pontaneidad comienzan a deteriorarse. Día tras día, la gallina se va enfermando un poco más.”

Pues en verdad considero que a partir de la Fábula de Esopo hoy hemos aprendido un importante principio y ley natural; ojalá lo consideremos diariamente en nuestro cotidiano existir, de manera tal de ser mucho más efectivos en nuestra manera de actuar.

Eduardo Nieto

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10 Responses to “La Gallina de los Huevos de Oro y el Paradigma de la Efectividad”

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  1. Luis Arteaga says:

    Está interesante el paradigma de la efectividad. Se puede aplicar a aquellos que solo gastan los ingresos de su negocio y no invierten ni en el negocio, ni en ellos mismos. Excelente tu artículo. Gracias por compartirlo.

    [Reply]

  2. La codicia, la ambición no es un gran aliado, hay que preserversar la tolerancia y tener siempre la sabiduria para obtener los ingresos que deseamos trabajando de manera inteligente.

    Me encanto tu artículo Eduardo! Vamos para adelante :)

    Saludos!

    Luis

    [Reply]

  3. Tatiana says:

    Eduardo: Excelente articulo como siempre! Tengo que confesarte algo: El cuento de la gallina de los hievos de oro, lo he escuchado por muchisimo tiempo, pero solo hoy con tu aporte lo cocnozco a fondo y aun mejor su aplicacion a la vida diaria. Gracias por permitirme aprender hoy!
    Lo mejor para ti…

    [Reply]

  4. Eduardo says:

    Tatiana.
    Me alegra siempre recibir ese tipo de comentario de tu parte. En realidad siempre eres muy amable con tus dichos y me alegra sobremanera que te gusten y le saques provecho. Te envío un beso enorme y gracias nuevamente.

    [Reply]

  5. Hugo-Lira says:

    Hola Mario,

    Amigo que buena redaccion, contenido y sentido cotidiano tiene tu articulo. Son pocos los escritores de blogs que puede verdaderamente jactarse de cumplir con el objetivo de escribir un buen articulo y hacer sentir la transmision de un mensaje. Con este lo haz logrado y te felicito de verdad por ello. Saber transmitir no es cosa facil, una cosa es escribir, y otra muy diferente hacerse sentir.

    Me quedare a leer el resto de tu blog y hacerme fan.

    Te felicito de verdad.

    Hugo-Lira

    [Reply]

  6. Eduardo

    Si es cierto, hay 2 tipos de personas que me vinieron a la mente al leer tu articulo.

    La primera de ellas es aquella de golpe le viene la fortuna y no sabe cuidarla. Por ejemplo Al leer el post me acorde de la persona que se hace millonario de la noche a la mañana porque gano la loteria o recibio una cuantiosa herencia; y esa persona gasta su fortuna en ropa cara, viajes, fiestas impresionantes y que despues de uno o dos años, esa persona no solamente desperdicio su gran fortuna sino que esta endeudado hasta el cuello. Son personas que ni se preocuparon por “mantener a la gallina” y desperdiciando los huevos de oro. Y de eso, creanme que existen muchos casos.

    El otro tipo de personas es aquella que se preocupa por su dinero. Me vino a la mente aquellos empresarios que se preocupan por sus negocios cuando ya tienen mucho dinero. Son aquellos empresarios que van diario a sus negocios como si fueran empleados y por eso sus negocios son altamente rentables, son personas que son altamente efectivas y son de alguna forma austeros en su gasto personal, si gastan en viajes, fiestas, etc, pero no derrochan su fortuna.

    Gracias

    [Reply]

  7. Saludos Eduardo,
    me encantó el artículo. Muy buena la idea de usar a una gallina tan conocida para explicar algo tan importante, que nos hace abrir los ojos y analizarnos para ver cómo somos y actuamos a la hora de producir, aprovechamos nuestra capacidad de producción?, usamos bien nuestro tiempo?, usamos al máximo nuestros conocimientos?, cuán efectivos somo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestra casa, con nuestra familia?
    Muy buen libro el de Stephen Covey.
    Te dejo un Gran Abrazo
    Alfredo

    [Reply]

  8. jorge says:

    Hola Eduardo, lo felicito por este articulo, la explicacion de la fabula realmente nos deja pensando y nos invita a que nos observemos a nosotros mismos para poder lograr un exilibrio que nos ayude a lograr nuestros objetivos de una manera mas sana y efectiva en nuestras vidas. Un saludo y exitos.

    Jorge A Magallanes.

    [Reply]

  9. Amigo EDUARDO;

    Definitivamente este Articulo con esta Fabula y de pilon el ejemplo de los 3 tipos de bienes. Nos ayudan en gran manera a entender y balancear lo que poseemos en todo aspecto y ser mas cuidadosos con lo que recien vamos adquiriendo.

    Pues cuando uno cae en el descuido de cualquier cosa, hasta de uno mismo sale mucho mas cara cualquier reparacion o compostura y hasta el grado de que se necesite CAMBIAR LA PARTE POR COMPLETO.

    Felicidades.

    [Reply]

  10. Claudia says:

    Holaaa…! MiREN pUBLIQUEN OTRO

    [Reply]

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